Jugar en el Real Golf de Pedreña es una auténtica experiencia para cualquier golfista que se precie. Este club, lleno de historia y tradición, es de los más emblemáticos de España. Situado en Cantabria, muy cerca de Santander, no solo tiene un diseño increíble, obra de Harry S. Colt, sino que, para mí, lo que lo hace realmente especial es que aquí fue donde empezó su carrera Severiano Ballesteros. Esto se respira en cada rincón del club, sobre todo en el campo de 9 hoyos que él mismo diseñó en 1992, una opción más corta pero igual de desafiante que el principal.

El recorrido principal tiene un par 70 y mide unos 5.745 metros desde las marcas más largas. Puede que no sea el campo más largo que hayas jugado, pero te aseguro que su complejidad está en el diseño. Los hoyos bordeando la ría de Cubas y las vistas espectaculares sobre la bahía de Santander hacen que jugar aquí sea algo único. Harry Colt, uno de los grandes diseñadores de campos, consiguió crear un recorrido donde tanto los golfistas expertos como los aficionados nos enfrentamos a greens rápidos y esos movimientos sutiles que te pueden jugar una mala pasada. Aquí no es raro que los tres putts sean habituales si te despistas.
Una de las cosas que más valoro del Real Golf de Pedreña es el estado impecable del campo. Las calles, los bunkers, los greens… todo está perfecto. Siempre está bien cuidado y, de hecho, algunos jugadores que han pasado por aquí últimamente han comentado lo mucho que han mejorado ciertos hoyos, como el 12 (un par 3) o el 18 (un par 4) con la inclusión de nuevos bunkers. Esto añade una capa extra de dificultad, porque cada tiro cuenta y la precisión es clave.
La casa club es otra maravilla. Tiene ese estilo clásico con detalles de madera que le dan un aire muy acogedor. Además, hay un salón dedicado a Seve, lo que refuerza aún más el vínculo del club con este grande del golf. Es un espacio que no solo honra su legado, sino que también atrae a cualquier aficionado que quiera sentir la historia viva del golf español.
Y, por supuesto, no puedo dejar de hablar del servicio de caddy master. Los caddies aquí conocen el campo como la palma de su mano. En un sitio como Pedreña, donde cada golpe importa, contar con su ayuda puede marcar la diferencia. No solo te aconsejan sobre qué palo usar, sino que te dan pistas sobre la mejor estrategia en los greens y cómo posicionar los golpes. Si es tu primera vez aquí, te aseguro que tener un buen caddy puede ser clave para disfrutar aún más del recorrido.
El hoyo 18 es un desafío mental y físico que deja huella. Este par 4, con vistas a la bahía, ha ganado complejidad gracias a los nuevos bunkers en el green. Si no llegas bien posicionado, el esfuerzo para salvar el par será significativo. Sin duda, es un final épico para cualquier ronda.

En cuanto a los hoyos insignia, el hoyo 14 es uno de los más fotografiados, ofreciendo impresionantes vistas de la bahía y la ciudad de Santander. Además de su belleza, es un hoyo de recuperación donde, si te posicionas bien, puedes conseguir un birdie. Por otro lado, el hoyo 7, un par 3 de 145 metros, es una prueba de precisión desde el tee. Seve solía decir que este hoyo recordaba al hoyo 12 de Augusta National, pero sin el agua antes del green, aunque con una zona de escape que dificulta los golpes cortos.
El club también tiene unas instalaciones de práctica de primera, con un driving range muy bien equipado y un putting green impecable para que afines el golpe antes de salir al campo. Además, el pro-shop tiene de todo: desde los mejores equipos y accesorios hasta recuerdos relacionados con Seve. Un lugar perfecto para cualquier golfista que quiera estar bien preparado o llevarse un pedacito de Pedreña a casa.
Si estás pensando en jugar aquí, te recomiendo reservar con antelación, porque el campo exige cierto nivel. El hándicap máximo es de 24 para hombres y 30 para mujeres, lo que dice mucho del reto que supone este recorrido. Y un consejo importante: mantén la bola en las calles. El rough aquí es tupido y salirte del fairway puede complicarte mucho la recuperación. En los greens, que son rápidos y con muchas ondulaciones, es crucial prestar atención a los breaks sutiles para evitar esos temidos tres putts.
El Real Golf de Pedreña no es solo un campo espectacular, es un lugar donde se respira historia, lujo y tradición en cada golpe. Las vistas impresionantes, el mantenimiento impecable y el servicio hacen que no sea de extrañar que esté considerado uno de los mejores campos, no solo de España, sino de toda Europa.