La primera vez que sales a jugar al golf siempre impone un poco. No por el juego en sí, sino porque hay un montón de pequeñas cosas que nadie te explica: qué llevar, cuándo te toca jugar, qué pasa si fallas un golpe o si vas más lento que el resto.
La buena noticia es que todos hemos pasado por ahí. Y, aunque al principio parezca un mundo, en realidad basta con conocer cuatro o cinco cosas para disfrutar mucho más de la experiencia.
No necesitas llevar los 14 palos
Aunque el reglamento permite llevar hasta 14 palos, no hace falta que llenes la bolsa. De hecho, cuanto menos material lleves en tu primera vuelta, mejor.
Con un driver (o una madera), un par de hierros medios, un wedge y el putter tienes de sobra para empezar. Tendrás menos dudas antes de cada golpe y la vuelta será mucho más sencilla.
Si no sabes cuáles elegir, aquí tienes una guía sobre qué palos usar en tu primera partida para salir de dudas.
Lleva más bolas de las que crees
Este consejo parece exagerado… hasta que juegas tus primeros hoyos.
Es completamente normal perder varias bolas durante una ronda. Se van al rough, caen al agua o simplemente desaparecen. Nos ha pasado a todos.
Lleva una docena de bolas y no te preocupes si son recuperadas o de gama básica. En tus primeras partidas lo importante no es con qué bola juegas, sino jugar tranquilo sin estar pendiente de quedarte sin ellas.
No intentes pegar cada golpe al máximo
Casi todo el mundo comete el mismo error al empezar: intentar darle muy fuerte.
Parece lógico pensar que cuanto más fuerte golpees, más lejos llegará la bola, pero normalmente ocurre justo lo contrario. Cuando fuerzas el swing, es mucho más fácil perder el control.
Prueba a hacer un swing al 70 u 80 % de tu fuerza. Lo más probable es que la bola salga más recta y, muchas veces, incluso llegue más lejos.
En golf, un buen contacto vale mucho más que la potencia.
Vístete cómodo y respeta el código de vestimenta
El golf tiene fama de ser muy estricto con la ropa, pero hoy en día la mayoría de campos son bastante flexibles.
Lo habitual es jugar con un polo o camiseta con cuello, pantalón o bermudas sin rotos y calzado deportivo. Si todavía no tienes zapatos específicos de golf, no pasa absolutamente nada.
Eso sí, conviene evitar vaqueros, camisetas de tirantes o ropa demasiado informal, ya que algunos campos no la permiten.
Si tienes dudas, puedes consultar esta guía de ropa para jugar al golf antes de ir.
Créenos: nadie está pendiente de ti
Probablemente sea el miedo más común de cualquier principiante.
Da la sensación de que todo el mundo va a fijarse en cada golpe que haces. La realidad es muy distinta.
Cada jugador suele estar concentrado en su propia partida, en encontrar su bola o en intentar arreglar el golpe anterior. Lo último que hace es juzgar cómo juegas tú.
Lo único que realmente se agradece es que respetes unas normas básicas de convivencia: guardar silencio mientras otro golpea, no pisar la línea de putt y rastrillar el búnker después de usarlo. Son pequeños detalles que hacen que todos disfruten más de la partida.
Juega a tu ritmo, pero sin entretenerte
Es normal que tardes un poco más en preparar cada golpe. Nadie espera que juegues rápido el primer día.
Lo que ayuda a mantener un buen ritmo es ir pensando el siguiente golpe mientras caminas hacia la bola, llevar el palo preparado y evitar pausas innecesarias.
Y si ves que el grupo de detrás juega bastante más rápido y os alcanza, simplemente dejadle pasar. Es algo totalmente habitual y nadie le da mayor importancia.
No te obsesiones con la puntuación
Al principio es fácil perderse con el par, los birdies o los bogeys.
Quédate con una idea sencilla: cada hoyo tiene un número de golpes recomendado para completarlo. Si haces alguno más, no pasa nada. Si haces alguno menos, mejor todavía.
En las primeras partidas el objetivo no debería ser hacer una gran tarjeta, sino terminar los hoyos, entender cómo funciona el recorrido y disfrutar del juego.
Si quieres entender mejor cómo funciona la puntuación, aquí tienes una guía sobre cómo se calcula el score en golf.
Reserva con tiempo y elige un campo fácil para empezar
Antes de ir, comprueba si el campo requiere reserva, especialmente si vas un fin de semana.
También merece la pena escoger un recorrido pensado para todo tipo de jugadores. Si es público, permite alquilar palos y tiene una buena zona de prácticas, la experiencia será mucho más cómoda.
Si juegas en Madrid, Olivar de la Hinojosa es una muy buena opción para empezar. Está dentro del Parque Juan Carlos I, es un campo abierto al público, cuenta con 18 hoyos, zona de prácticas y alquiler de material para quienes todavía no tienen equipo propio.
Reserva tu primer green fee en Olivar de la Hinojosa.
